Rutinas claves para obtener una buena calidad de sueño

Tener hábitos de estilos de vida saludable, hará una gran diferencia en nuestra calidad de sueño.
Para tener una buena higiene de sueño debemos implementar algunas prácticas rutinarias como: acostarnos y levantarnos a la misma hora e incluso los fines de semana o los días de descanso. Esta rutina nos ayudará a conciliar el sueño más rápido y a permanecer dormidos durante toda la noche.

Se recomienda realizar rutinas de relajación antes de acostarnos, como leer un libro o practicar yoga, con el fin de no pensar en los problemas o en las tareas que están pendientes, además nos ayuda a separar el tiempo de dormir con las actividades que nos pueden generar ansiedad o estrés; también se recomienda sacar o desconectar todo tipo de dispositivos tecnológicos que se encuentren en nuestra habitación, además procurar que esté oscura, ventilada y sin ruidos al momento de acostarnos.
Tener una rutina de buena alimentación también es clave para conciliar el sueño y evitar los problemas de insomnio. No debemos consumir nicotina, cafeína, ni alcohol antes de ir a dormir, además debemos evitar consumir alimentos irritantes o pesados en las noches.

Existen algunos alimentos que nos ayudan a relajarnos y a tener una mejor calidad de sueño; los podemos consumir una o dos horas antes de acostarnos, por ejemplo: la avena, las almendras, la miel, el pan integral, el té de hierbas, el banano, la leche caliente e incluso el pollo. Estos alimentos ayudan a estimulan la liberación de sustancias como la Melatonina y/o la Serotonina.
Para conocer un poco sobre estas sustancias, la Melatonina es la hormona encargada de nuestro reloj biológico, es decir nos hace conscientes del tiempo y los ciclos de sueño. Cuando aumenta la cantidad de melatonina en nuestro organismo, nos provoca sueño en las noches, y cuando disminuye nos hace despertar por la mañana y la Seratonina, es un neurotransmisor clave para nuestros estados de ánimo, debido a que los niveles bajos de éste puede provocar depresión, fatiga, ira, negatividad, dolor de cabeza, insomnio o ansiedad y los altos niveles nos provoca felicidad.

Recordemos que nuestro colchón y almohada también influyen a la hora de dormir, éstos nos deben ofrecer confort y bienestar, por tal motivo debemos tener una rutina de limpieza y de cuidados especiales, como cubrir el colchón con un protector de cama y lavarlo constantemente para evitar enfermedades alérgicas o respiratorias, no consumir bebidas o alimentos sobre la cama y procurar rotar el colchón cada tres meses, con el fin de repartir los pesos en las diferentes superficies del mismo, generar mayor duración y mejor confort a la hora de dormir.
Estas rutinas son claves para alcanzar un nivel de tranquilidad en nuestra vida y obtener una buena calidad de sueño. Practiquémosla y notaremos la diferencia.