Cómo ser feliz

¿Si tuviéramos pocos meses de vida, qué haríamos para ser felices? Quizá en estos momentos tenemos pensamientos ligados a dinero, viajes, oportunidades, lujos, entre otros temas que consideramos felicidad. Lo ideal es reflexionar sobre lo que realmente es importante para nosotros y no fantasear con lo ajeno o con querer la vida de otras personas, que consideramos perfecta.

Navidad es esa época para interiorizar un cambio, si somos conscientes que la vida es sólo una, debemos tomar la decisión de ser felices y convertirlo en un hábito; para ello debemos empezar dejando atrás los malos pensamientos, el negativismos, las envidias, el egoísmo y el pesimismo.

El cambio también implica perdonar de corazón, en ayudar a quien más lo necesita y agradecer lo mucho o lo poco que tenemos en nuestro hogar. A veces nos dejamos llevar por paradigmas sociales, que nos muestra cómo es una “familia perfecta”, un “cuerpo perfecto” o una “vida perfecta”; lo importante radica en querernos tal y como somos, en valorar las oportunidades que se nos presentan en la cotidianidad y en amar nuestro proyecto de vida.
Felicidad no es la riqueza, ni comprar todo lo que se nos antoje, es sentirnos en paz, plenos, optimistas, enérgicos, satisfechos y positivos, además es transmitir estos sentimientos a nuestra familia, amigos y vecinos. Porque para nosotros es muy importante que seas feliz, conoce algunos consejos que nos ayudará a conseguir la felicidad:

1. Contagiemos de felicidad a las personas que nos rodean, ellos forman un ambiente de bienestar y positivismo.
2. Disfrutemos el presente, vivamos el ahora como si fuera el último día. Dejemos ir el pasado y las preocupaciones.
3. Realicemos ejercicio y consumamos alimentos sanos, debemos generar buenos hábitos para estar saludables, vernos y sentirnos bien.
4. Sonriamos con frecuencia, recordemos que la sonrisa es una de nuestras mejores armas para cambiar el estado de ánimo.
5. Seamos positivos y sensatos con lo que pensemos, lo que digamos y lo que hagamos.

A veces nuestras preocupaciones nos perturban tanto que no nos dejan ser feliz, es en ese momento donde debemos cerrar los ojos, meditar y profundizar un verdadero cambio de actitud. Recordemos que la decisión de ser feliz, la toma cada uno de nosotros.