Cómo generar un ambiente seguro para nuestros niños

Probablemente como padres nos damos cuenta que nuestros niños se interesan por experimentar cosas nuevas; ellos saltan de la cama, corren en los pasillos, ruedan en el suelo, escalan en los muebles y armarios, entre otras travesuras; aunque como padres nos preocupamos por algunas acciones, esta es la forma en que los niños exploran el mundo y aprenden.

Los accidentes pueden ocurrir en cualquier momento golpes, fracturas, intoxicaciones, quemaduras, heridas hasta electrocuciones. Normalmente pensamos que nuestros hijos se exponen a peligros y riegos de accidentes estando en la calle, en el parque, en la guardería o en el colegio, lo cierto es que también existe una alta probabilidad de que ocurran accidentes domésticos. Conozcamos algunos consejos prácticos que nos ayudarán a disminuir o evitar que los niños sufran lesiones.

Cuando nuestros hijos son pequeños, empiezan a explorar el mundo y a tener una aventura en casa, debemos mantener el suelo de nuestros hogares libre de obstáculos y procurar que no permanezca húmedo y resbaladizo, con el fin de evitar que su aventura sea insegura. También debemos colocar rejas en las ventanas, balcones, puertas e incluso se debe instalar pasamanos en las escaleras.
Como los pequeños son tan curiosos y quieren probar todo lo que se encuentran en casa, es indispensable guardar en un lugar seguro y fuera de su alcance los medicamentos, productos de aseo y limpieza, venenos, ceniceros entre otros objetos que pueda intoxicarlos.

Los pequeños carecen de decisión para evitar los peligros, como adultos responsables también debemos tomar algunas precauciones, como alejar a los niños de la cocina al momento de preparar los alimentos (recordemos siempre dejar el mango del sartén hacia adentro y tapar las ollas para así minimizar el riesgo de quemaduras), también podemos instalar protectores de enchufes eléctricos, debemos mantener fuera del alcance de los niños objetos cortopunzantes como cuchillos, tijeras, bisturís, agujas o herramientas que corten o penetren la piel, entre muchas acciones más, pero la más importante es enseñarles a nuestros hijos algunas normas básicas de seguridad para que las apliquen en la casa, en el parque, en el colegio e incluso en la calle.

Para los pequeños, jugar es aprender (jugar y explorar nuevas cosas es el trabajo del su día a día). Recordemos que los niños aprenden explorando su ambiente, motiva sus sentidos, desarrollan su capacidad motora, generan crecimiento social y emocional entre otras habilidades indispensables para su futuro. Como padres debemos proporcionar un ambiente seguro sin caer en la sobreprotección, además entender su curiosidad y acompañarlos en su proceso de crecimiento.